miércoles, 13 de noviembre de 2019

¡CHILE NO PUEDE ESPERAR!

Asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal de Chile llama a todos los chilenos de buena voluntad a ser generosos para vivir un diálogo nacional sin exclusiones, amplio, participativo y diverso. En un mensaje, obispos y administradores piden por amor a nuestra patria terminar con la violencia.





viernes, 8 de noviembre de 2019

GUÍA PARA EDUCADORAS Y TÉCNICAS EN PÁRVULOS: ¿CÓMO ABORDARLA ACTUAL CRISIS SOCIAL CON LOS NIÑOS Y NIÑAS?





Académicas de la escuela de psicología de la PUC, elaboraron la guía para educadoras y técnicas de párvulos para abordar desde el aula la situación que está viviendo el país.
El documento, práctico y que cuenta con la colaboración de la subsecretaría de Educación Parvularia y Unicef, aborda aspectos y consejos relacionados con la contención emocional, el restablecimiento de rutinas cotidianas, la mantención de interacciones de calidad, el uso del juego para la expresión, el fomento de la comunicación y el abordaje de la situación junto a las familias, entre otros aspectos.

La guía la puedes descargar abriendo este enlace

ARTÍCULO: EL LIDERAZGO ESCOLAR ANTE LA CRISIS

El liderazgo escolar es un elemento clave en la conducción de cambios en las organizaciones educativas y en la mejora de la enseñanza y el aprendizaje, posicionando las escuelas hacia el futuro. Sin embargo, en tiempos de crisis los líderes deben lidiar con eventos y emociones del presente inmediato, minimizando posibles efectos adversos en la comunidad escolar. En contextos de crisis se espera que los líderes escolares muestren certeza y estabilidad, entreguen esperanza y aseguren una comunicación clara entre los miembros de la comunidad afectados.

El artículo de Larry Smith y Dan Riley (2012) analiza cómo las crisis impactan en las escuelas y cómo es el tipo de liderazgo necesario para enfrentar estas situaciones. La primera pregunta es qué se entiende por una crisis: para los autores se trata de una situación urgente que requiere una acción inmediata y decisiva por parte de una organización, en particular, los líderes de esta. En general, se caracterizan por elementos como la ambigüedad en sus causas, efectos y en las formas de resolverlas, siendo experiencias dolorosas para al menos una parte de la comunidad. En general, se reconoce que existen 5 pasos claves al enfrentar una crisis:
- Conocer los hechos.
- Implementar planes de contingencia relevantes o adaptarse rápidamente para responder a la situación actual.
- Tomar decisiones.
- Mostrar preocupación.
- Comunicar:

Luego de la crisis es importante intentar retomar los objetivos cuanto antes y avanzar en la medida de lo posible. Las crisis pueden resultar en distintos niveles de trauma para algunas personas involucradas y/o impactar en las estrategias y procesos de la escuela y por ello, liderar la reconstrucción de la comunidad involucra balancear las necesidades de las personas más afectadas, la necesidad de regresar a la rutina y la necesidad de asimilar el impacto que la crisis tuvo en la organización. Eventualmente, este proceso de "recuperación" será una oportunidad para re-enfocar y poner en práctica nuevas ideas en la comunidad educativa. Sin embargo, se ha reportado en organizaciones una tendencia a seguir avanzando "como si nada hubiese sucedido". Si bien esto puede servir para proyectar una imagen fuerte, también es clave reconocer situaciones y eventualmente modificar objetivos, procedimientos, y actividades, entre otros, para minimizar riesgos futuros y estar preparados en caso de una nueva situación de emergencia.

La literatura e investigación en liderazgo escolar se enfoca primordialmente en los procesos de desarrollo a largo plazo, en los que la organización y sus miembros se entrenan, cambian, prosperan y crecen. En cambio, existe escasa producción relacionada con el manejo de situaciones de crisis. En general, en estas situaciones el objetivo primordial es minimizar el daño a las personas y asegurar la sobrevivencia y recuperación de la escuela, lo que requiere un alto grado de flexibilidad por parte de los líderes. Para ello, se sugiere que los líderes escolares cuenten con un set de competencias que los ayuden a enfrentar estas situaciones caracterizadas por la ambigüedad y por cambios rápidos en márgenes estrechos de tiempo.
Algunos de estos atributos son:

Toma de decisiones decisivas: el proceso de toma de decisiones suele requerir amplia información de calidad sobre las alternativas disponibles. En estos casos, los líderes suelen experimentar serias dificultades debido a la falta de información relevante y a tiempo sobre la situación.

Intuición y flexibilidad: el manejo efectivo en situaciones de crisis requiere estar preparado para aceptar el riesgo y el uso de la intuición. La intuición se desarrolla a partir de lo observado y de las experiencias pasadas, por lo que queda ser una herramienta efectiva cuando es necesario tomar decisiones muy rápidas y ante mucha ambigüedad.

Creatividad y pensamiento lateral: se ha hablado de la necesidad de contar con líderes "creativos y adaptativos" en un contexto educacional que es altamente complejo y que cambia con rapidez. El liderazgo creativo involucra "escanear" el entorno en busca de los desafíos que si no son abordados prontamente podrían afectar negativamente los esfuerzos de mejora de la organización.

Tenacidad y optimismo: una de las mayores dificultades en las organizaciones educativas es enfrentar la inercia, la aversión al cambio y la adherencia a las reglas. Sin embargo, esto puede ser irrelevante en contextos de crisis, donde normalmente es necesario introducir cambios en la cultura organizacional, implementando una toma de decisión flexible. Otro concepto clave es la oportunidad: la crisis eventualmente puede ser una oportunidad para introducir algún tipo de mejora, por ejemplo en los sistemas de comunicación del equipo.

Inteligencia procedural, intuitiva y creativa: se define la "inteligencia de liderazgo" como un atributo en la gestión eficaz de las crisis. Existirían tres formas de inteligencia de liderazgo: procedural (manejo de la crisis en base a principios conocidos y utilizados previamente), intuitiva (habilidad para lidiar con crisis que son mayoritariamente nuevas, pero que pueden haber ocurrido parcialmente en el pasado) y creativa (habilidad para lidiar con crisis enteramente nuevas). Los líderes con inteligencia creativa son capaces de operar más allá de los procedimientos y prácticas ya establecidos en la organización.

Formas de pensar: sintetizar, empatizar y ser respetuoso: el autor sugiere que el liderazgo depende fuertemente de las formas de pensar. Por ello, identifica el pensamiento disciplinado, el de síntesis, el creativo, el respetuoso y el reflexivo.

Habilidades comunicativas y manejo de medios: es clave asegurar que todos los involucrados en la crisis reciban información clara, concisa, relevante, precisa y a tiempo para evitar confusión, rumores y falta de información. Además, sugiere que es importante que los líderes permanezcan visibles, mostrando honestidad y apertura.

Como conclusión, es clave que al enfrentar una crisis los líderes puedan tomar decisiones y muestren claridad y certeza, de modo de infundir esperanza en la organización y de asegurar vías de comunicación claras. En general, las estrategias de liderazgo utilizadas son algo diferentes, centradas en recobrar el funcionamiento cotidiano de la organización educativa a la vez que se minimizan los efectos adversos.

Texto traducido y adaptado por Claudia Llorente y Paulo Volante desde:
Smith, L., & Riley, D. (2012). School leadership in times of crisis. Scholl Learship & Management, 32(1), 57-71

Fuente: http://liderazgoescolar.uc.cl/

miércoles, 6 de noviembre de 2019

ARTÍCULO: ¿CÓMO AYUDAR A LOS NIÑOS A ENFRENTAR LAS CRISIS?




¿Cómo ayudar a los niños a enfrentar las crisis? 

NIÑOS PEQUEÑOS
(MENORES DE 6 AÑOS)
Los adultos nos encontramos sorprendidos, y por qué no decir asustados, pero sobre todo preocupados por la violencia de los acontecimientos ocurridos en los últimos días, así como también inquietos por la incertidumbre que conlleva su evolución. Para los niños -especialmente los más pequeños-puede ser muchísimo más difícil comprender lo que está sucediendo. Por su nivel de desarrollo cerebral, los niños pequeños son más vulnerables y sensibles a las situaciones de tensión. Sus reacciones ante situaciones que pueden ser vividas como traumáticas no siempre aparecen de inmediato, sino que algún tiempo después. La información que procesan los niños pequeños es fragmentada y no tienen categorías para plantearse hipótesis acerca de lo que sucede. En este caso les es difícil comprender por qué se destruyen y se incendian lugares que ellos frecuentaban, como el metro y el supermercado. No hay que minimizar los efectos que ello puede tener en su desarrollo futuro.

Esta crisis irrumpe en su vida cotidiana porque dejan de ir al colegio, son llevados de una casa a otra por la suspensión de clases, mientras sus padres van a trabajar y, definitiva, su rutina se ve alterada. Su acceso a la televisión, con razón, está muy restringido y supervisado por los adultos para evitar que estén expuestos a escenas de violencia reiterada. Sin embargo, los niños necesitan una explicación de lo que sucede porque perciben que algo no está bien.

Todos hemos escuchado historias como la de Rosalía, de cinco años, a quien sus padres y abuelos con gran esfuerzo habían protegido de ver escenas y le habían dado una versión adaptada a su capacidad de comprensión y desarrollo afectivo. Pero cuando llegó al colegio y recibió toda clase de informaciones contradictorias a lo que su familia le había contado, volvió a su casa muy alterada diciendo que los carabineros mataron a muchas personas, que las micros se incendiaron y que “todos corren, mamá, huyendo del fuego”. Todo esto la tenía muy asustada y preguntaba: “¿ahora qué nos va a pasar mamá…? ¿Van a venir los ladrones? 

Con mucha sabiduría su mamá la abrazó, porque no hay nada que calme más a un niño que está triste o angustiado que un gran abrazo de las personas que quiere y por las que se siente querido. La madre empatizó con sus sentimientos diciéndole: “estás asustada y con pepita. Eso nos sucede a todos cuando la gente se pone violenta”. Es decir, con sus palabras reflejó los sentimientos de su hija. El reflejo de sentimientos tiene la virtud de disminuir su intensidad, ya que cuando los niños perciben que no están siendo comprometidos, tienden a intensificar sus reacciones para que los entiendan. 

Además, la mamá le reiteró que la casa y su jardín eran lugares seguros y que para protegerla estaban su familia y sus profesores. También le explicó cómo había unas personas que estaban reclamando muy descontentas porque se sentían muy injustamente tratadas.

En lo personal, creo que hay que insistir en que la violencia no es un modo legítimo para enfrentar las diferencias. Legitimar la violencia como un modo de resolución de conflicto es un arma peligrosa e inconducente a su solución.

Junto con ello, la mamá le pasó su peluche favorito, que también un poderoso poder de calmar a los niños.

Es necesario que los adultos que rodean al niño mantengan una actitud lo más serena posible, guardando la calma y reflexionando en forma tranquila. Hay que recordar siempre, porque algunas personas suelen olvidarlo, que los comportamientos de los adultos constituyen modelos de identificación. Es conveniente entender que es legítimo enojarse y tener discrepancias, pero no todas las formas de expresarse están permitidas. 

NIÑOS MÁS GRANDES
(6 A 10 AÑOS)
Con niños más grandes es importante tomar la perspectiva de sus emociones y es necesario escuchar lo que tienen que contar o preguntar. Hay que ayudarlos en la no siempre fácil tarea de autogestiones su modo emocional. Reconocer, aunque sea difícil, que uno puede aprender a controlar o manejar sus rabias para expresarlas de manera apropiada. No se trata de prohibir o reprimir las emociones, sino de ayudar a que puedan ser canalizadas para que no se expresen de forma destructiva. 

Es necesario explicarles muy claramente qué implicancias estar o no en estado de emergencia, por qué hay más carabineros en la calle, por qué hay mucha gente enojada expresando su descontento y por qué de ello se han aprovechado algunos delincuentes. Acá, por supuesto, existirán diferencias dependiendo de las concepciones de cada familia. Hay que evitar que las experiencias se constituyan en situaciones traumáticas y que vean a sus padres desbordados, o que observen directamente o en imágenes situaciones de mucha violencia, porque el cerebro en desarrollo del niño podría verse afectado debido a su gran plasticidad. Como plantea Bruce Perry y Maia Szalavitz en su libro “El chico a quien criaron como perro”: “El patrón y la intensidad de la experiencia importa. Al sobrecargar un sistema, es decir, si trabaja por encima de su capacidad, podemos causar un deterioro, desorganización y difusión profundos, tanto al hacer trabajar demasiado los músculos de la espalda como al enfrentar circuitos cerebrales de respuesta al estrés en una situación de estrés traumático”. Los niños necesitan reconstruir e interpretar a su propio ritmo y estilo lo que está aconteciendo y la mayoría de las veces lo hacen a través del juego y el dibujo, o bien inventando historias a través de completar frases. Por ejemplo: “Un niño estaba…, porque… sintió… Tenía miedo de que… para calmarse y que se le quitará el miedo”. 

ADOLESCENTES Y JÓVENES
Capítulo aparte merece el comportamiento de adolescentes y jóvenes, de los cuales, como señala el obispo de Concepción, Fernando Chomalí, existen alrededor de 650.000 que no estudian ni trabajan. No se necesita ser experto para imaginar que en esta de su desarrollo son presa fácil del alcohol y de la droga y que están en alto riesgo de ser reclutados, a través de las redes sociales, para expresar de cualquier forma su descontento y rebeldía adolescente. Además, hay que agregar la falta de maduración neurológica de los circuitos cerebrales en la corteza prefrontal, que en razón de su edad, los predispone a conductas impulsivas y de riesgo. Esta exclusión social ha sido una de las mayores carencias de nuestro sistema social y los jóvenes han tomado un protagonismo que muchas veces es, además de destructivo, fuertemente autodestructivo. La atención preferente por los jóvenes debiera ser parte importante de la futura agenda social. 

Fuente: Neva Milicic - Revista Ya, Nº1885


martes, 15 de octubre de 2019

viernes, 11 de octubre de 2019

NOTICIA

SENADO DA LUZ VERDE AL PROYECTO DE SEGUNDO NIVEL DE TRANSICIÓN (KINDER) OBLIGATORIO


El Senado aprobó, con 28 votos a favor, 2 abstenciones y ninguno en contra, en general el proyecto de ley que establece la obligatoriedad del segundo nivel de transición (kínder) de educación parvularia. Dicha iniciativa implementa la reforma constitucional aprobada durante el primer gobierno del presidente Sebastián Piñera en 2013 y que establece dicha obligatoriedad.

El proyecto aumenta de 12 a 13 años la escolaridad obligatoria, sumándole un año de educación parvularia a lo que ya establece la educación escolar. De esta manera, las niñas y niños de todo el territorio recibirán sin distinción las ventajas de una formación de calidad desde sus primeros años, lo que traerá efectos positivos en su desarrollo, considerando que la educación inicial es un espacio clave para enfrentar las brechas educativas y la desigualdad social.

"Estamos muy contentos por la acogida que este proyecto ha tenido por parte de las senadoras y senadores, pues es una iniciativa fundamental y muy esperada, especialmente, por las niñas y niños que actualmente no están accediendo al kínder y que, a partir de la aprobación de esta ley, sí verán asegurado este derecho, destacó la subsecretaria de Educación Parvularia, María José Castro.

Ahora, el proyecto deberá volver a la Comisión de Educación del Senado para la discusión en particular. Una vez que entre en vigor esta esta ley, será exigible a partir del año subsiguiente al de la fecha de su publicación en el Diario Oficial.

Las claves del proyecto de ley de kínder obligatorio
¿En qué consiste?
Este proyecto adecua sus normas para hacer exigible la obligatoriedad del segundo nivel de transición, más conocido como kinder, constituyéndose en antecedente necesario para ingresar al primer año de educación básica.

¿Para quiénes es obligatorio?
Para todos los niños y niñas que ingresarán a educación básica. La entreda en vigencia de esta Ley será exigible a partir del año escolar subsiguiente al de la fecha de su publicación.

¿Se aumentarán los niveles en la trayectoria educativa?

Con esta medida se aumentará de 12 a 13 años la escolaridad obligatoria. Se suma un año adicional de educación parvularia, a los ya establecidos para educación básica y media.

¿Qué sucede si mi hijo no cursa kínder y lo matriculo en primero básico?
Como lo dice el proyecto, es obligación para los niños y niñas cursar kínder previamente. De lo contrario, no podrá ingresar a primero básico.

¿Por que es importante el kínder para la formación educativa de los niños y niñas?
Porque una educación parvularia de calidad trae efectos positivos en el desarrollo futuro de un niño, especialmente para quienes provienen de hogares más vulnerables. Acceder a experiencias de aprendizaje significativas, a través del juego, el descubrimiento, la resolución de problemas, la educación de las emociones y creatividad, entre otras, contribuye al desarrollo integral durante los primeros años de vida, disminuyendo significativamente las brechas que se producen desde la infancia.

Fuente: parvularia.mineduc.cl

IV SEMINARIO INTERNACIONAL LEER Y ESCRIBIR HOY

El Ministerio de Educación, a través del Plan Nacional de la Lectura y la Pontificia Universidad Católica de Chile, invitan a participar de IV Seminario Internacional

Para más información e inscripción visita la página mineduc