miércoles, 9 de noviembre de 2016

CAPACITACIÓN: ¿CÓMO OPTIMIZAR EL USO DEL TIEMPO NO LECTIVO? ALTERNATIVAS PARA DIRECTIVOS ESCOLARES

“¿Cómo optimizar el uso del tiempo no lectivo? Alternativas para Directivos Escolares” es el segundo taller organizado por el Centro de Desarrollo de Liderazgo Educativo que se realizará el 18 de noviembre en la Universidad Diego Portales respectivamente.

El taller -dirigido a directivos escolares- tiene por objetivo profundizar en la normativa existente sobre las horas no lectivas y los desafíos que ésta plantea, compartir las experiencias sobre el tema entre los directivos asistentes y entregar ideas y herramientas que ayuden en la gestión directiva.

Para más información , revisa el sitio oficial de CEDLE




viernes, 4 de noviembre de 2016

ARTÍCULO: 3 CONOCIMIENTOS DE NEUROCIENCIA PARA MEJORAR EL APRENDIZAJE


¿Cómo lograr una educación de calidad? Una de las muchas respuestas a esta crucial pregunta puede venir del campo de la neurociencia. Aquí te presentamos 3 datos acerca del desarrollo cerebral que pueden mejorar lo qué sabemos y entendemos sobre el aprendizaje y el crecimiento de los estudiantes a lo largo de sus vidas.

1. El desarrollo cerebral en la infancia temprana y la adolescencia es clave

El cerebro atraviesa un período de desarrollo y maduración que comienza antes del nacimiento del niño y continúa hasta alrededor de los 24 años. Durante la infancia temprana, y especialmente durante los primeros tres años de la vida del niño, el cerebro alcanza un período de gran crecimiento y desarrollo, con una impresionabilidad mucho más alta que la del cerebro de un adulto. De hecho, investigadores en el Centro del Desarrollo Infantil de la Universidad de Harvard  concluyeron que el “desarrollo de la estructura cerebral de un niño representa la base para el aprendizaje, las conductas y la salud general”. No es sorprendente entonces que experiencias negativas que tenemos en edades tempranas de nuestra vida tienen consecuencias a largo plazo, incluso hasta la edad adulta. En la adolescencia, también, el cerebro sufre cambios considerables. Las respuestas con alta carga emotiva, por ejemplo, son más prominentes en la adolescencia que durante la infancia o la adultez.

Sin embargo, el desarrollo cerebral, similar al desarrollo infantil, también se ve afectado por factores como la interacción con la familia, los amigos y la comunidad, así como por características personales y genética. Como lo explica  el libro “Los primeros años: El bienestar infantil y el papel de las políticas públicas”, publicado por el BID, “el desarrollo infantil, tanto físico, comunicacional, cognitivo y socioemocional se ve marcado por las experiencias que los niños viven en la casa, en los centros de cuidado, y en la escuela”. Padres, parientes, cuidadores, maestros y autoridades gubernamentales, todos tienen en sus manos la oportunidad de jugar un rol en definir estas experiencias claves para el desarrollo cerebral.

2. El estrés crónico afecta el aprendizaje

En el campo de la neurociencia se sabe que ambientes de estrés crónico pueden tener un efecto directo en el desarrollo de niños y adolescentes. Indicadores biológicos asociados a las materias gris y blanca del cerebro, así como a la funciones cerebrales, pueden dar pistas acerca de los efectos del estrés en los más jóvenes. Estos efectos cuantitativos están directamente correlacionados con resultados psicológicos y educativos. Por ejemplo, exposición crónica al estrés puede llevar a respuestas emocionales extremas a estrés común y diario, lo que afecta la seguridad del niño en sí mismo. También puede afectar el desarrollo de la corteza prefrontal, lo cual impacta la capacidad de autorregulación, planificación y función ejecutiva.   

Niños y jóvenes que han crecido en comunidades de alto riesgo, en las que se enfrentan a numerosas adversidades cómo la pobreza, violencia en la comunidad y servicios básicos limitados, pueden considerarse cómo viviendo en condiciones de estrés crónico. Esto explica, en parte, por qué resultados de pruebas estandarizadas como las de PISA del año 2012, muestran que los estudiantes pobres en América Latina están dos años de enseñanza por detrás que sus compañeros de nivel socioeconómico más alto en matemáticas, lectura y ciencia. Los conocimientos de la neurociencia pueden ayudarnos a entender cómo ajustar las escuelas y las pedagogías para atender las necesidades de estos estudiantes.

3. Actividades pertinentes en el salón de clases puede llevar a mejoras visibles en el desarrollo cerebral durante un período corto de tiempo.

Desarrollar actividades relevantes y dar apoyo apropiado, en contextos escolares positivos, puede resultar en mejorar visibles en la estructura cerebral en un período corto de tiempo. La atención debe ponerse entonces en equipar a los maestros con las herramientas necesarias para crear experiencias positivas, así como interacciones que puedan llevar a esas mejoras, no sólo en el desarrollo neurológico del niño o el joven, sino también en su desarrollo cognitivo, social y emocional. Estas intervenciones puede mejorar no sólo los aprendizajes en el salón y también en las conductas. Por ejemplo, los maestros puede implementar técnicas prácticas para mejorar la función ejecutiva, mientras que otras escuelas usan meditación para ayudar a lidiar con ciertos comportamientos.

Actualmente, el BID se encuentra trabajando para mejorar su entendimiento y su conocimiento sobre cómo la neurociencia puede contribuir a lograr una educación de calidad a través de proyectos en Brasil, El Salvador y Honduras, donde aprenderemos cómo el desarrollo cerebral de jóvenes viviendo en ambientes violentos y de alto estrés puede tener un impacto en sus logros de aprendizajes, y cómo algunos jóvenes puede hacerse más resilientes ante los efectos negativos de estas experiencias adversas.

Fuente: BID

jueves, 3 de noviembre de 2016

ARTÍCULO: "SÚMATE A SER EL MEJOR EN MATEMÁTICAS... ¡PIENSA! NO MEMORICES


Muchas veces pensamos que las matemáticas hay que aprenderlas de memoria. Que hay que recordar fórmulas, aplicar una serie de reglas y así llegar… ¡automáticamente! a la respuesta correcta. No sólo eso, sino que mientras más rápido lleguemos a ella, mejor. Y no somos los únicos con esta percepción, los datos de las pruebas PISA de la OECD en el año 2012 demuestran que muchos de los estudiantes de América Latina y el Caribe piensan en las matemáticas de esta manera. Pero, ¿qué pasaría si en vez de simplemente hacer matemáticas, pensamos de forma matemática?

De acuerdo a los resultados de PISA 2012, un 30% de los estudiantes brasileños describieron su forma de aprender matemáticas como: “me aprendo de memoria todo lo que puedo”. En el resto de países de la región que participaron tales como  México, Perú, Colombia, Costa Rica, Chile y Uruguay, alrededor de un 22%  de estudiantes hicieron lo mismo. Particularmente en Uruguay y en Chile, los estudiantes que participaron en la prueba informaron que cuando aprenden matemáticas, “utilizan a menudo estrategias que involucran la memorización”.

En general, el desempeño matemático en estas pruebas suele ser más bajo para aquellas alumnas y alumnos que a menudo utilizan estrategias de memorización. Los alumnos con mejores resultados en los países que participan son aquellos que empiezan pensando qué es lo que necesitan aprender, los que relacionan lo que ya han aprendido con los problemas que están intentando resolver, y los que reflexionan sobre diferentes conceptos y tratan de combinarlos al enfrentarse a un problema nuevo. ¿Qué tienen en común estos alumnos? Precisamente lo que caracteriza a los matemáticos profesionales y a todos aquellos que usan las matemáticas en el trabajo o la vida cotidiana. Es decir, que reflexionan, piensan, y no se apresuran a aplicar una regla o fórmula de la que se pueden acordar correctamente, o no.

Grandes matemáticos como Laurent Schwartz, quien ganó en 1950 la medalla “Fields”, conocida como el mayor honor alcanzable para un matemático y muchos otros, han confesado su poca capacidad para realizar cálculos mentales rápidos. Otros, han destacado la necesidad de pensar largo y tendido sobre problemas matemáticos,  probando soluciones que no funcionan en un principio pero que pueden ir mostrando el camino a seguir para resolver el problema en cuestión.

Hoy en día, educadores de  matemáticas, como la Profesora Jo Boaler de la Universidad de Stanford, están trabajando duro para desarrollar materiales, tareas, y estrategias para que estudiantes y profesores de matemática puedan usar su creatividad, pensamiento crítico, y capacidad para aprender a pensar de forma matemática. De esta manera, los estudiantes entienden que  los problemas o planteamientos pueden tener varias respuestas correctas; o que existen siempre varias estrategias para llegar a la respuesta correcta, y de esta manera reflexionar sobre las diferentes estrategias que pueden existir para encontrar esas respuestas correctas. Estas nuevas estrategias no descartan del todo el uso de la memorización, sino que buscan explorar las distintas formas de aprender para equipar a niños y jóvenes con un kit de “herramientas matemáticas” que pueden usar de acuerdo al problema que estén tratando resolver.

Todos estos avances en la enseñanza de las matemáticas están respaldados por nuevos descubrimientos en neurociencia que demuestran que aprendemos más y mejor a través de la reflexión, la práctica, el esfuerzo y la experiencia. PISA 2012 reveló que queda mucho trabajo que hacer, pero también que es posible aprender en contextos muy diferentes y que todos los alumnos, incluso aquellos en condiciones complejas y vulnerables, pueden aprender más y mejorar sus capacidades matemáticas.

Un buen primer paso es promover el desarrollo de habilidades y razonamiento matemático desde una edad muy temprana. La publicación “Todos los niños cuentan” del BID contiene las lecciones aprendidas en enseñanza temprana de matemáticas y ciencias en diversos países de América Latina y el Caribe. Comenzando desde los más pequeños y llegando hasta los adultos. Si cambiamos nuestro enfoque y nuestra actitud hacia las matemáticas podremos lograr que todas las niñas y niños, chicos y chicas de la región alcancen los aprendizajes que necesitan para potenciar las  áreas que prometen mayor empleabilidad en el futuro, como las ciencias y la tecnología. ¿Qué dices, te sumas?

Fuente: BID mejorando Vidas

INVITACIÓN: IV° FERIA REGIONAL DE EDUCACIÓN PARA EL DESARROLLO SUSTENTABLE

Bajo el lema “Educando comunidades cuidamos el agua, el aire y nuestro entorno” el próximo martes 8 de noviembre en el Centro Cultural Gabriela Mistral, más de 70 stand serán parte de la 4ta Feria Regional de Educación para el Desarrollo Sustentable.

El objetivo de esta muestra es promover en las comunidades educativas el desarrollo de iniciativas tendientes a sensibilizar la importancia ya sea de manera personal o colectiva del cuidado del medio ambiente, así como también promover el intercambio de conocimientos y experiencias entre los diferentes establecimientos y organizaciones participantes de la feria.

Más información, revisa el sitio oficial Gobierno de Chile

ARTÍCULO: NUEVE CLAVES PARA REFORZAR LA AUTOESTIMA DE LOS NIÑOS



La autoestima se define como el aprecio o consideración que uno tiene de sí mismo y es fundamental para todas las personas y en especial para el desarrollo de los niños. Como concierne a nuestra valía personal, puede afectar a nuestra manera de estar, de actuar en nuestro entorno y de relacionarnos con los demás.



Todas las personas son capaces de desarrollar la autoestima positiva, lo cual las ayuda a sentirse capaces y valiosas y a sentirse aceptadas como personas. La autoestima, que se conforma desde pequeñitos, es fundamental para la salud psicológica, ya que su falta puede provocar trastornos psicológicos, somáticos, afectivos, de conducta... Por eso hoy queremos conocer nueve claves para reforzar la autoestima de los niños.



miércoles, 2 de noviembre de 2016

ARTÍCULO: EL NIÑO Y EL MIEDO DE APRENDER

Detrás de todo niño con un problema de aprendizaje, es posible encontrar el miedo de aprender y una actitud defensiva y de rechazo que hace muy difícil la apertura a la experiencia y la disposición para descubrir y asimilar lo que se quiere enseñar.

Sergio Bomaire, autor francés, plantea en su libro "El niño y el miedo de aprender" que el camino para ayudar a los niños con severas dificultades de aprendizaje, especialmente de lectura para acceder a la dimensión simbólica, es restaurar lo que llama "función imaginante".

Él relata que la única forma con la que logró atraer la atención de los niños fue a través de la lectura de cuentos, usando textos tomados de la mitología griega y de Julio Verne. Sus alumnos -en su mayoría hombres- eran muy desafiantes con la autoridad y con el proceso de establecer vínculos, lo cual exigía del profesor una búsqueda constante de nuevas estrategias para enseñar.

Señala textualmente: "La mayoría de las veces son los varones los más reacios al aprendizaje de la lectura; son niños a quienes no les gusta demasiado la escuela, pero la escuela tampoco gusta demasiado de ellos, pues se oponen a los adultos, son violentos, no respetan las reglas...

Especialmente interesante es el capítulo titulado "El niño no lector y el poder afectivo de las palabras". Cuando leía el texto, que es complejo, me recordé de la experiencia de un niño de segundo grado que no lograba aprender a leer, sin pasar a la segunda hoja del silabario, que partía con la palabra papá. El niño, que no sabía quién era su padre, desarrolló un severo bloqueo para leer. Entonces decidimos dar de baja el silabario y partir con la letra "m" de mamá. Ella era su figura de apego y allí pudo comenzar a codificar y aventurarse en el mundo de la lectura, partiendo desde un puerto seguro.

Sacar a este niño de un tema que le resultaba perturbador de su pensamiento, como dice Bomaire, le liberó energía para penetrar en el mundo de la lectura.

¿A dónde llevan la imaginación de un niño los diferentes estímulos? Esta es una pregunta que nos puede llevar a cambiar la forma de enseñar, para que a los niños les resulte más fácil y motivante aprender. Si los estímulos y la actitud de quien enseña es vinculante y le da seguridad al niño, el camino se hará menos difícil.

"¿A dónde llevan la imaginación de un niño los diferentes estímulos? Esta pregunta puede llevar a cambiar la forma de enseñar".

Autora: Neva Milicic

Fuente: elmercurio.com

ARTÍCULO: BENEFICIO DE LA MÚSICA EN LA INFANCIA

Los primeros tres años de la vida de un niño representan un periodo importante en el futuro de todo individuo, ya que allí se establece esa relación especial entre padres e hijos llamada “apego”, la música puede contribuir a fortalecer este vínculo y lograr que se convierta en una relación sana y operativa. En todo el mundo, cuando los padres le hablan a sus hijos pequeños, ajustan sus voces para hacerlas más suaves, más rítmicas, más musicales.

La música puede ser un vehículo para el desarrollo integral del niño que abarque las áreas cognitiva, social, emocional, afectiva, motora, del lenguaje, así como de la capacidad de lectura y escritura.

La música es un elemento fundamental en esta primera etapa del sistema educativo. El niño empieza a expresarse de otra manera y es capaz de integrarse activamente en la sociedad, porque la música le ayuda a lograr autonomía en sus actividades habituales, asumir el cuidado de sí mismo y del entorno, y ampliar su mundo de relaciones.

La música tiene el don de acercar a las personas. El niño que vive en contacto con la música aprende a convivir de mejor manera con otros niños, estableciendo una comunicación más armoniosa. A esta edad la música les encanta. Además, les aporta todos estos beneficios:


Hay diez ventajas claras que aportan las canciones infantiles al proceso educativo:


1. Mejora la capacidad de memoria, de atención y de concentración.

2. Estimula su inteligencia al mejorar la habilidad para resolver problemas matemáticos.

3. Es una manera de expresar sentimientos emociones y de favorecer la inteligencia emocional.

4. Fortalece el aprendizaje y contribuye a mejorar su lenguaje.

5. Les hace más sociables, permite a los niños interactuar entre sí y con los adultos.

6. Desarrolla la creatividad y estimula la imaginación infantil.

7. Al combinarse con el baile, estimula los sentidos, el equilibrio, y el desarrollo muscular.

8. Provoca la evocación de recuerdos e imágenes con lo cual se enriquece el intelecto.

9. Estimula el desarrollo integral del niño, al actuar sobre todas las áreas del desarrollo.

10. Establece rutinas de comportamiento, creando asociaciones entre la música y determinadas actividades.

Fuente: imageneseducativa.com