jueves, 15 de octubre de 2020

DÍA DEL PROFESOR - 16 DE OCTUBRE


 UN SALUDO AFECTUOSO A TODOS LOS PROFESORES Y PROFESORAS 
QUE TRABAJAN EN NUESTROS COLEGIOS MERCEDARIOS

¡FELIZ DÍA DEL PROFESOR!

miércoles, 7 de octubre de 2020

LENGUAJE Y LECTURA EN CUARENTENA


"¿Quieres mirar este libro conmigo?" En el curso de mi carrera investigando el desarrollo del lenguaje, he hecho esta pregunta a cientos de niños y niñas. Y no recuerdo haber recibido nunca una respuesta negativa. ¿ Y por qué habrían de decirme que no? Los libros infantiles son objetos muy atractivos: las ilustraciones, la diagramación, las historias, y la información que contienen-hasta el material físico- todo ha sido curado con atención y oficio.

Un libro infantil contiene muchos de los desencadenantes que activan la atención en los seres humanos: novedad, lenguaje, una historia en la cual descifrar intenciones y emociones, o información sobre cómo funciona el mundo. A todos los niños pequeños les podría interesar los libros, porque a todos les interesa el lenguaje, las historias, y el conocimiento, y a todos les motiva aprender algo nuevo. Pero no a todos les gustan los libros, porque no todos lo conocen. La psicología aún no devela las misteriosas razones por las cuales las personas desarrollamos nuestros intereses, pero al menos sí sabemos una cosa: nadie se interesa por algo que no conoce, ni por algo que no sabe que existe.

Hay que rodear a nuestros niños y niñas de libros, para que puedan encontrar por casualidad la poesía, el cuento, el dato o la noticia que desencadenará un interés de por vida. Por casualidad, pero no por suerte; no se trata de suerte. se trata de crear oportunidades, de planificar cuidadosamente el entorno para que ese encuentro se pueda producir. Nadie ama lo que no conoce, y muchos niños y niñas en Chile no conocen los libros hasta que los encuentran por primera vez en la escuela.

Y allí, a veces, comienza una asociación entre libro y evaluación, entre lectura y notas, entre historias y pruebas de comprensión. Esas asociaciones negativas que presentan al libro como una obligación son tal vez la razón por la cual algunos adultos son tan reacios a regalar libros. ¿Pusiste alguna vez una enciclopedia de animales en la donación de Navidad, junto con atún y los tarros de crema? ¿O preferiste un autito o una muñeca, porque te dio lástima que ese niño o niña se decepcionara al recibir algo tan severo, tan fastidioso? Grave error. Los prejuicios en contra del libro como un objeto de tortura y no de disfrute aún no han contaminado a los niños pequeños; ellos sí pueden emocionarse al encontrar un volumen sobre unicornios o volcanes bajo el arbolito. Pero esos prejuicios que manchan a los libros son insidiosos, y hay una sola forma de proteger a la infancia de ellos. Hay que crear la oportunidad de ese encuentro fortuito que los traerá una y otra vez de vuelta a la página, y que finalmente los motivará a buscar sus propias lecturas, cinco, diez, veinte años después.

Durante la pandemia, hemos visto campaña de donación de alimentos, de tablets, y hasta de juegos de mesa. Pongamos un libro infantil en la caja de alimentos, o en el envío de Cornershop que hacemos cada semana a una familia con niños pequeños. Dejemos que nuestros niños conozcan los libros. Porque nadie ama lo que no conoce.
 
Katherine Strasser. Profesora titular Escuela de Psicología UC.

Fuente: CEDETi UC

martes, 6 de octubre de 2020

MANUAL DE TERMINOLOGÍA

 El lenguaje es una herramienta fundamental, y como tal, es esencial reconocer su importancia en la construcción social e histórica, y en la transformación de la realidad que conocemos. A través de las palabras que utilizamos creamos las representaciones sociales de colectivos que otras personas asocian con estereotipos. Estos estereotipos generan actitudes concretas por parte de la sociedad hacia grupos poblacionales, que en ocasiones terminan en acciones discriminatorias. Por este motivo, es necesario hacer énfasis en el lenguaje que utilizamos a la hora de comunicar y tener en cuenta su adecuada utilización para no perjudicar a colectivos que se han visto históricamente discriminados. Cuidando el lenguaje que usamos, se comienza a cambiar la visión sobre estos mismos colectivos.

En base a la idea central de que la discapacidad no define a la persona, sino que esta es una condición o situación en la que la persona se encuentra; a continuación, les presentamos un documento del Centro de Desarrollo de Tecnologías de Inclusión (CEDETi UC) que presenta un desglose detallado sobre el uso correcto de conceptos en torno a la discapacidad, los conceptos inadecuados y sus fundamentos. Es necesario también tener en cuenta y no utilizar conceptos condescendientes o que infantilicen a la persona con discapacidad, por tanto, el documento también presenta recomendaciones en este aspecto.

Esta terminología se orienta a profesionales, no obstante, hay que ser comprensivos y respetuosos con que usuarios, familiares o amigos puedan utilizar otros términos. Además, los términos van modificándose y cambiando día a día, por lo que es importante debatir sobre estos conceptos.

Para acceder al Manual de Terminología

Fuente: CEDETi UC










jueves, 24 de septiembre de 2020

24 DE SEPTIEMBRE - FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED


MARÍA DE LA MERCED, MISERICORDIA REDENTORA

Una de las manifestaciones de la función materna de María encuentra en la fundación de la Orden de la Merced su plena confirmación. Hay hombres privados de libertad y sometidos a la penosa realidad de no poder disponer libremente de sus personas. Los cautivos están en manos de otros que los dominan y oprimen. Los cautivos no son dueños de sí mismos, están soportando una de las pobrezas más hondas como es la falta de libertad. Tal situación tiene como causa el ser creyentes en Cristo. Se pretende que renieguen de su fe a través del sometimiento y malos tratos.

María es invocada como “consuelo de afligidos”, como la que mira “a los que están en este valle de lágrimas”, como la “madre misericordiosa”. Pedro Nolasco pone en sus manos esta penosa realidad de los cautivos. Busca la forma de ofrecer libertad; solo no puede hacer mucho, casi nada. Es necesario volver la mirada al Cielo e implorar día y noche hasta que se haga la luz de un nuevo amanecer para esa humanidad sufriente. Quizá hubo desaliento y ganas de abandonar la empresa. Pero ya no podía. El amor había encendido el fuego de redención. María lo ha mantenido en esta vigilia de esperanza y desconsuelo. Ella está ahí con Nolasco pensando lo mismo: hay que ofrecer libertad a quienes no la tienen.

Y con María, el caballero Nolasco inicia la tarea de recatar y visitar cautivos. La “merced” equivale a misericordia, adquiere el rasgo de la compasión del Buen Samaritano del evangelio. Los hechos de los cautiverios están ahí y seguirán estando a lo largo de la historia humana como un fiel reflejo que todavía no hemos comprendido la esencia misma de la redención cristiana.

Es tal simbiosis entre María y “merced” que Nolasco no trepida en “bautizar” a la Reina del Cielo con un nuevo título. La llamará como su obra: María de la Merced, que es igual a decir María de la Libertad, María de la Misericordia. Desde los orígenes la obra nolasquina será identificada como “obra mercedaria”, porque María está profundamente involucrada. Y con este título nuevo, Nolasco y los mercedarios han ofrecido al pueblo de Dios una nueva gracia de María a favor de los hombres oprimidos.


Fuente: Agenda Estudiante Mercedario 2000




OPINIÓN: ACERCA DE LA DISTANCIA FÍSICA Y EL INMINENTE REGRESO A LAS AULAS

                                                                


                                                                                                                          Dra. Amanda Céspedes

El concepto de distancia social -concepto errado, pues se refiere a distancia física y no a enfriamiento de las interacciones sociales- ha sido protagonistas en el conjunto de medidas sanitarias tendientes a evitar el contagio producido por el coronavirus. El gradual retorno a las actividades laborales, de esparcimiento y a las aulas ha llevado a las autoridades de salud a insistir en la necesidad de mantener tal distancia como único modo de disminuir el riesgo de enfermar por contagio directo. La "distancia social" se entiende como mantenerse alejado de grandes grupos de personas y mantener una distancia mínima de 1,5 metros mínimos con la persona que tenemos al frente o junto a nosotros. La distancia social se complementa con otras medidas, como el uso de mascarillas, la sanitización ambiental y el lavado frecuente de manos.  

Sin embargo, las autoridades no han considerado factores que harán extraordinariamente complejo cumplir con la distancia física tanto para los adultos como para los niños y adolescente; estos factores se pueden entender bien si se les mira desde el conocimiento del cerebro. Somos seres sociales y por lo tanto tanto sociales, que centramos nuestras actividades en las interacciones. Esta característica es muy prominente en los niños y en los adolescentes. Muchas de las acciones sociales e interacciones constituyen hábitos arraigados en nuestro subconsciente social: saludar con uno o dos besos, abrazar, palmotear, dar la mano, tocar al otro, compartir un objeto, lo que implica acercarnos al espacio personal (menos de 1 metro) para conversar o ingresar al espacio íntimo (de pocos cm. a fusión de los cuerpos) cuando se busca abrazar, besar, contar un secreto, compartir algo en un celular evitando que otros lo vean, etc. etc.

Las regiones del cerebro que dirigen las interacciones entre personas se encuentran en el hemisferio derecho, cuyo rasgo central es el funcionamiento automático, sin necesaria participación de la voluntad. La voluntad tiene su asiento en el hemisferio izquierdo, y forma parte de los mecanismos de autocontrol voluntario, consciente. Un componente esencial del llamado "cerebro social" es el sistema de neuronas espejo, responsables de imitar la conducta de los otros de manera automática. Imaginemos que estamos en un restaurant y de pronto vemos que alguien en otra mesa bosteza abiertamente. Nuestro sistema de neuronas espejo automáticamente imitará la conducta, pero nuestro sistema de autocontrol voluntario rápidamente nos obligará a suprimir el bostezo o a bostezar con gran disimulo, pues no es adecuado bostezar en una situación social en la cual se supone que estamos participando con agrado. Ha triunfado la voluntad. El "súper yo".

Debemos entonces deducir que la distancia física será constantemente transgredida por nuestro cerebro social, ávido de restablecer interacciones y que funciona de modo automático; nuestro sistema de neuronas espejo imitará las conductas de los otros, de modo que si los otros transgreden las reglas de la distancia física por culpa de sus hábitos arraigados, porque no entrenan el autocontrol voluntario o porque en ellos habita la tendencia a la transgresión, sin duda alguna que pasaremos rápidamente a transgredir, ingresando a la zona de riesgo.

Los niños menores de 5 años aún no tienen bien desarrolladas las áreas del hemisferio izquierdo responsables del control voluntario de las conductas sociales; su tendencia natural será por lo tanto a transgredir, a menos que los adultos formen en ellos un conjunto de "hábitos de cuidado sanitario", lo que exige paciencia (pueden tardar varias semanas en automatizar el hábito), una actitud respetuosa y cálida y mucha consistencia (práctica rutinaria). Entre los 7 y los 12 años se desarrolla velozmente el autocontrol voluntario cuando ha habido una adecuada educación emocional (desarrollo de la capacidad reflexiva), de modo que muchos chicos de edad escolar van a hacer un esfuerzo de la voluntad para respetar las medidas sanitarias, pero la tendencia a actuar automáticamente va a ser muy fuerte después de tantos meses sin disfrutar la compañía de los pares.

¿A quienes les va a  resultar muy difícil respetar tales indicaciones sanitarias? A los párvulos si los adultos no son consistentes o si ellos mismos no dan el ejemplo a los más pequeños. A niños y a adolescentes que viven con adultos que buscan transgredir a cualquier costo, manifestando abiertamente su desprecio por tales medidas y por las autoridades que las imponen; a niños y adolescentes con una fuerte tendencia al oposicionismo, y a todos los niños y adolescentes a quienes se les impongan estas medidas a través de recursos de autoritarismo, como amenazas, descalificaciones, castigos, etc. El autoritarismo punitivo es la peor de las medidas a la hora de educar, y por desgracia es la más empleada por los adultos. Será preferible ser pacientes, comprensivos y tener presente que los niños no se educan con sermones, sino por modelo. Y los modelos adultos no siempre son dignos de imitar.

¿Y quienes darán el ejemplo de conducta cívica a la hora de respetar la distancia física y el resto de las medidas de autocuidado? Los chicos y adultos de Espectro Autista, sin duda, quienes son muy recuentemente nuestros maestros en tantos aprendizajes para la vida.

Fuente: Fundación Educacional Amanda